Mapocho

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El proyecto Mapocho pedaleable propone habilitar el cauce del río Mapocho –entre el parque de los Reyes y el parque Bicentenario, atravesando las comunas de Vitacura, Providencia y Santiago– con la mínima infraestructura posible, para entregarlo al uso de la ciudad y sacarlo del estado de abandono en que se encuentra. Los inicios del proyecto están relacionados con estudios acerca del rol del río en la ciudad de Santiago, documentados en los proyectos de titulación y tesis de sus autores. Fiel a su origen, la voluntad del equipo de trabajo por mantener cierta independencia a lo largo del proceso ha sido respaldada, en parte, por el apoyo constante de agrupaciones de ciclistas y personas interesadas en promover el proyecto y demandar su implementación, acompañado del uso de los medios de comunicación y las redes sociales.

En el año 2011 se filmó un nanometraje homónimo que muestra a cuatro personas realizando un recorrido en bicicleta por el interior del cauce en su estado actual, para demostrar la factibilidad de la propuesta. El video fue subido a internet para apoyar la convocatoria a una cicletada masiva a la que asistieron más de cuatrocientas personas. El evento contó con gran cobertura por parte de los medios de comunicación, resultando en un aumento considerable del número de interesados en apoyar el proyecto. De esta manera, un espacio de la ciudad soslayado por más de un siglo y que recorre el principal eje oriente poniente de la ciudad, fue reclamado por personas comunes y corrientes quienes apoyan su reutilización como corredor urbano para transportes no motorizados y como lugar de paseo. Desde esa fecha hasta ahora, en este proceso han participado organizaciones de base, instituciones académicas –entre ellas, la Pontificia Universidad Católica de Chile y su programa de Políticas Públicas– y entidades de administración local y central. En mayo de 2013, junto con las alcaldías de Santiago y Providencia, se convocó a una jornada de ocupación de este espacio –la actividad se conoció con el nombre de YOVIVOMAP8– a la que asistieron más de cuatro mil personas.

Mapocho-pedaleable-08↑ Registro de YOVIVOMAP8. Actividad realizada el 4 de mayo de 2013, con la participación de los municipios de Santiago y Providencia, BEAP Consultores, Happyciclistas, Bicipaseos patrimoniales, Chile sustentable y Ciudad Emergente. Fuente: registro de los autores.

Desde su fundación, la ciudad de Santiago se ha desarrollado a lo largo del río Mapocho. Se trata de un curso de agua de régimen torrencial, con cambios radicales en su caudal a lo largo del año: casi seco en verano y otoño y con un aumento sustancial en los meses de lluvia y deshielos cordilleranos. En los tiempos de la Colonia, sus crecidas, que llegaron a ser devastadoras, fueron contenidas por sucesivas construcciones cada vez más sofisticadas, hasta que a principios del siglo XIX se construyeron los tajamares definitivos que incorporaban un paseo en su coronación. Hacia finales del mismo siglo, por motivos sanitarios –conjugados con una oportunidad inmobiliaria– el río fue canalizado en su tramo central y su cauce se redujo a casi un tercio de los 150 m. que ocupaba naturalmente. En los terrenos ganados se construyó el parque Forestal y frente a él se desarrolló una franja de lotes de gran potencial urbano. Este modelo de operación fue repetido durante el siglo xx, especialmente hacia el oriente, dinámica que consolidó un sistema de parques que se desarrolló especialmente en la ribera sur.

Mapocho-pedaleable-02↑ Tajamares del río Mapocho en Providencia. Carlos Wood. Vista de tajamar con una de las bajadas al lecho del río Mapocho, óleo sobre tela, s. XIX. Fuente: Guarda, Gabriel. Joaquín Toesca. El arquitecto de la Moneda. 1752 – 1799. Ediciones Universidad Católica, Santiago, 1997.

Los trabajos de canalización del río generaron una caja de aproximadamente 45 m. de ancho y 5 m. de profundidad –originalmente construida en mampostería de piedra– diseñada para soportar las crecidas, agilizar la evacuación de las aguas y facilitar la instalación de puentes prefabricados de luces discretas, que conectaran ambas riberas. Sin embargo, esta modificación al relieve y modelación del cauce terminó por desvincular el espacio del río de la trama urbana y los parques que recorren su largo, marginalizándolo; el cauce se transformó en un lugar de delincuencia, contaminado por las redes de alcantarillado que desaguaban en él. A su vez, la implementación de sucesivos puentes –fundamentales para la conectividad del área más densa de la ciudad– interrumpió la continuidad superficial de este eje y fragmentó el sistema de parques ribereños; el modelo de transporte urbano desarrollado en Santiago desde la segunda mitad del siglo XX, que estimula el uso de vehículos motorizados mayoritariamente privados por sobre la peatonalización, agravó esta discontinuidad.

Mapocho-pedaleable-03↑ El trazado del proyecto Mapocho pedaleable, propuesta de estaciones y recorrido entre Lo Saldes y Estación Mapocho. Fotografía de Guy Wenborne.

Mapocho-pedaleable-07↑ Extremo poniente de la caja canalizada del río, en torno a la Estación Mapocho y el Mercado Central. Fotografía de Andrés Camus.

La importancia del eje del río en el desarrollo de la ciudad se refleja en la construcción de dos infraestructuras significativas para los desplazamientos: primero, durante la década del setenta, la línea 1 del Metro, la primera de la ciudad y actualmente la más demandada, trazada en un tramo importante paralela al curso del río. En segundo lugar, la primera autopista urbana de Santiago que,, instalada en su ribera norte a inicios del siglo XXI, produjo la reconfiguración del perfil del cauce aguas arriba, en la comuna de Providencia. La canalización del río, cuya caja está aparentemente subutilizada y permanece vacante la mayor parte del año, fue diseñada para soportar las crecidas máximas del río en un ciclo de cincuenta años; cualquier intervención que se proponga en ella debe considerar estos eventos, por aislados que parezcan, y debiera pensarse desde lo más elemental. Por esto, el proyecto ‘Mapocho pedaleable’ busca rehabilitar el lecho del río como espacio público en un marco ajustado y con economía de recursos: propone reutilizar la infraestructura existente y maximizar sus posibilidades de uso, para convertirlo en un corredor urbano para medios de transporte no motorizados y recuperarlo como lugar de paseo; es infraestructura vial y para el ocio, a la vez. El proyecto plantea tres operaciones:

Conservación de preexistencias
En el lecho del río, junto a la ribera sur del tramo de la canalización más antigua –entre las Torres de Tajamar en Providencia hasta el parque de Los Reyes en Santiago– existe un pequeño muro cuya altura varía entre 80 y 100 cm. y que corre paralelo a los muros que delimitan el cauce. El muro divide el cauce en dos: un espacio mayor donde circula normalmente el torrente y otro de entre 6 y 8 m. de ancho, que antiguamente servía para regar el alcantarillado de la ciudad y hoy se destina a tareas de mantención y limpieza de las aguas. Casi en su totalidad, el muro original fue prácticamente reconstruido como parte de las obras de la autopista que corre bajo del río, iniciadas hace poco más de una década. El proyecto propone su conservación y extensión –se construye en los tramos donde no existe– para segregar la circulación del torrente de aquella de las personas. Así mismo, la caja del río está delimitada por muros de 5 m. de altura, que datan de dos periodos distintos. El más antiguo, de fines del siglo XIX, es un muro casi vertical, de mampostería de piedra con evidentes atributos tectónicos y grandes jardineras que cuelgan hacia el río. El segundo, de principios del siglo XXI y también parte de los trabajos de construcción de la autopista, es un muro inclinado de hormigón liso a la vista, cubierto en su mayoría por murales y grafitis. Ambos permanecen y mantienen exactamente las mismas características: historia de la ciudad y arte callejero.

Mapocho-pedaleable-04↑ Paseo y pistas bajo puente Purísima, proyecto Mapocho pedaleable. Fuente: imagen de proyecto de los autores.

Repavimentación
Se propone rellenar la vía de mantención con un pavimento lo suficientemente resistente para ser inundado, y lo suficientemente llano para poder ser utilizado por personas en bicicleta, patines y sillas de ruedas, entre otros. Esta vía estaría dividida en una pista de alta velocidad y otra de baja velocidad y atravesaría la ciudad por debajo de los puentes; evita de esta manera los cruces en superficie y se desvincula del ruido producido por el tráfico de la ciudad. Las pistas alternan su ubicación, de modo de acercar la pista de alta velocidad hacia el torrente en los puntos de acceso a la vía y alejarla de él en el resto del trayecto. Estos desplazamientos generan una nueva dimensión para el proyecto, transversal al corredor, que se hace cargo de las personas que buscan permanecer en este nuevo lugar de la ciudad.

Mapocho-pedaleable-06↑ Estación de acceso A2-Mercado Central, proyecto Mapocho pedaleable. Fuente: imagen de proyecto de los autores.

Introducción de prefabricados
La compleja administración de la caja del río y su naturaleza material dificultan cualquier modificación de su geometría. Por ello, para solucionar los accesos al espacio del lecho del río se propone la instalación de estructuras prefabricadas de acero que contengan una rampa levadiza. Este elemento, asociado a un sistema de alerta temprana aguas arriba, podría ser activado y replegado ante eventuales crecidas. A la vez, la estructura podría alojar una serie de programas complementarios al uso y disfrute del paseo: estacionamientos ciclísticos, estaciones de arriendo de bicicletas públicas, baños, quioscos y cafés. Por otra parte, por tratarse de estructuras prefabricadas, podrían ser desmontadas y reubicadas –como ha ocurrido con algunos de los puentes metálicos existentes– o replicadas en caso de ser necesario un nuevo punto de acceso. El número de accesos se considera como una variable dinámica y, al igual que sus emplazamientos, debiera variar en el tiempo de acuerdo a la evolución del sistema.

Mapocho-pedaleable-05↑ Estación de acceso A3-Bellas Artes, proyecto Mapocho pedaleable. Fuente: imagen de proyecto de los autores.

Mapocho-pedaleable-09↑ Isométrica, estación de acceso tipo.

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Publicado en

ARQ 85 | Espacios del tránsito
Diciembre 2013

Ficha técnica

Arquitectos: Tomás Echiburú, Osvaldo Larrain | Arquitectos colaboradores: Ignacio Abé, Daslav Bremer, Rebecca Emmons | Ubicación: ribera sur del río Mapocho, entre Lo Saldes y Estación Mapocho, Santiago, Chile | Encargo: autoencargo | Cálculo estructural: Pedro Astaburuaga | Comunicación estratégica: Salvador López | Estructura: elementos de acero (estación de acceso), hormigón armado (muro divisor, losa) | Terminaciones exteriores: malla de metal desplegado, asfalto, pinturas de alto tráfico | Presupuesto: us$150/m2; uf3,2/m2 | Superficie construida: 55.000 m² | Año de proyecto: 2011- 2013 | Visualizaciones: Tomás Echiburú, Rebecca Emmons, Osvaldo Larrain | Fotografías: Ignacio Abé, Andrés Camus.

Más información

Mapocho Pedaleable

Los ríos que acompañan a la mayoría de las ciudades también las caracterizan. A veces se los desdeña, como el mismo Manzanares en Madrid o el Mapocho en Santiago. Luego se intenta recuperarlos porque no son accidentes geográficos cualquiera: traen vegetación, humedad, fauna, sombra y ruido tranquilizante. A los grandes ríos nadie los ha ignorado nunca: servían como defensa —como el Sena en París y el Támesis en Londres— y a veces han sido la única fuente de riqueza para un pueblo —como el río Nilo con sus crecidas—.

En Santiago, el río Mapocho fue considerado por primera vez al acercarse la celebración del primer centenario de la República, con la creación del paseo del parque Forestal y el Museo de Bellas Artes. Sin embargo, después de eso ha sido ignorado y olvidado; se le ha descubierto como solución vial y buen negocio para la generación de autopistas. Hoy los arquitectos distinguen posibilidades en su trayecto, especialmente al oriente y poniente.

Este nuevo número de la revista, con sus textos y obras, pretende ayudarnos a mirar de nuevo a los ríos urbanos, esta vez con más respeto.

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Sumario
Portfolio ARQ / Pezo von Ellrichshausen Arquitectos
Lecturas

Nilómetro de Roda / Mauricio Baros

Ríos de ideas / José Luis Gómez Ordóñez

El Mapocho urbano del s. XIX / Simón Castillo

Tres visiones sobre el río Mapocho / Carolina Katz, Paul Reid, Martín Andrade

Países Bajos, territorio reversible / Carolina Contreras

Aprendiendo de Plecnik / Jelena Petric, Martin Graham

Obras y proyectos

Parque río Manzanares, Madrid / Burgos & Garrido Arquitectos

Balcón del Guadalquivir y molino de Martos, Córdova / Juan Navarro Baldeweg

Centro de investigación e interpretación de ríos Órbigo, Tera y Esla, Zamora / José Juan Barba

Rehabilitación en CEPAL, Vitacura / Dos G Arquitectura

Restaurante Mestizo, Vitacura / Smiljan Radic, Marcela Correa

Taller estero Marga Marga, Viña del Mar / Enrique del Río, Pilar García, José Rosas

The High Line, Nueva York / Field Operations

Thames Gateway, Londres / Jorge Godoy







Los artículos que sirven de entrada a la revista que lleva el nombre de «desplazamientos», nos muestran dos cuestiones verdaderas y a la par contradictorias: por una parte la antigüedad, el largo recorrido y las transformaciones desde Inglaterra, y EE UU hasta Sudamérica, de la idea urbana de «ciudad jardín» -en el artículo de Alejandro Gutiérrez-, junto a la reticencia de aceptar, por parte de autoridades y ciudadanos, que en el transporte el sentido común de ambos -ciudadanos y autoridades- no sirve y es engañoso, y que las soluciones que se toman finalmente no son tales: ensanchar calles y hacer atajos, por ejemplo.

Esto indica que la ciudad y sus versiones históricas más modernas permanecen misteriosas y nos juegan malas pasadas, o que la realidad – del tipo que sea -, siempre puede ser vista de otra manera, en una interrogación permanente.

La ambición de este número era alentar esa interrogación. No creo que hayamos cumplido ni siquiera medianamente con ello. Sólo espero que no hayamos aumentado el número de lugares comunes, que como demuestra el ingeniero Juan de Dios Ortúzar, son engañosos y una trampa costosísima.

El cruce de caminos y la movilidad del transporte como origen y atributo de las ciudades y el carácter de inmóvil de la arquitectura, parecen haber alcanzado un proceso de mutuo enfrentamiento y aniquilación.

La meditación idéntica que sobre esto han hecho alcaldes de ciudades tan diferentes como Bogotá y París parece indicar que estamos llegando a un punto en que el retorno es obligado.

ARQ-52-Desplazamientos

Disponible en
oficinas ARQ

$4.550

Sumario

Editorial / Montserrat Palmer Trias

Lecturas

Moverse en la ciudad, moverse en el suelo, moverse en la densidad / Alejandro Gutiérrez

¿Es posible reducir la congestión? / Juan de Dios Ortúzar

Rotonda Quilín / Bernardo Valdés

Microfichas / Eduardo Castillo

Obras y proyectos

El Helicoide de Caracas / José Rosas, Iván González

Pasarela para peatones y ciclistas / Feichtinger Architectes

Taller de Magister, Primavera 2001 / Fernando Portal, Max Núñez

Estación Bio Tren / Cristián Fernández E.

Paseo Centenario / Teodoro Fernández arqtos. asoc.

Pantalla Itinerante: Cine, vino y espacio / Organización ElCineVino + Alejandro Soffia

Ensayos y documentos

Concentraciones dispersas: Plan de Transporte Urbano de Santiago y geografías de consumo / Luis Eduardo Bresciani L.

Entre imagen y pensamiento / Germán Hidalgo

Total inexperiencia / Pedro Alonso

Si el río suena… ya no serán piedras lo que trae / Pablo Allard, Anne Laure Moniot, Montserrat Palmer

Arquitectura reciente

Casa en Mallarauco / José Domingo Peñafiel

Edificio CIB Universidad Finis Terrae / Moreno arquitectos

Casa B / Sandra Barclay, Jean Pierre Crousse

Taller fotográfico / Alberto Mozó

Remodelación departamento Cavieres / Philippe Blanc

Anexos

Reseña de libros ARQ

Libros y revistas recibidos

Cuentos de la arquitectura

A diestra y siniestra

Noticias / email

Noticias de la facultad

ARQ-52-01
ARQ-52-02
ARQ-52-03
ARQ-52-04
ARQ-52-05
ARQ-52-06
ARQ-52-07
ARQ-52-08

Sumario

Editorial / Montserrat Palmer Trias

El cerro San Cristóbal en el paisaje de la ciudad. Obras entre 1960 y 1975 / Carlos Martner García

Imaginación Instintiva: la arquitectura de Luciano Kulczewski en el cerro San Cristóbal / Max Aguirre González

El Parque Cousiño: historia de un paisaje urbano / Daniel Swinburn del Río

La ciudad y el río / Mario Pérez de Arce Lavín

Jardín Vial y Jardín Bisquert / Juan Grimm

Participación: una metodología / Cecilia Phillipi y Catalina Bosch

Parque Mapuhue, el parque Andre Jarlan, ex la Feria y el parque Bernardo Leighton, ex Las Américas / Myriam Beach

Vertedero de cenizas y escoria central termoeléctrica Guacolda y Parque Piduco Norte, Talca / Cristina Felsenhardt

Parque Monumental Bernardo O’Higgins / Carlos Martner

Parque Inés de Suárez / Teodoro Fernández y Paulina Courard

Parque Las Américas / Germán Bannen y equipo

Valle escondido / Marta Viveros y María Isabel Fuentes

Los márgenes posibles del Valle del Alto Aconcagua. El valor propositivo de la representación arquitectónica / Rodrigo Pérez de Arce – Fotografías y planos de Rodrigo Pérez de Arce, Horacio Torrent y Sebastián Bianchi

Ciudad y naturaleza hacia fines del siglo XX / Mario Schjetnan Garduño

Restitución de fuente del Park Güell, Barcelona / Rodrigo Lagos Vergara

Eduardo Vilches. Retrospectiva / Pedro Millar

Extractos de la carta abierta al Presidente de la República / Alianza por los Bosques de Chile

Crítica de Libros

Mario Pérez de Arce. La permanencia de la arquitectura moderna en Chile (León Rodríguez) / Fernando Pérez

Jorge Aguirre. Un arquitecto del movimiento moderno en Chile / Alfredo Junemann (autor)

Libros de Ediciones ARQ
A diestra y siniestra / Textos destacados por ARQ