Daniel Libeskind

Es mayo de 2015 y Kensington Gardens aguarda el próximo pabellón de la Serpentine Gallery¹ diseñado por SelgasCano, con el que se celebra el decimoquinto aniversario de este encargo internacional. La imagen del proyecto, sin embargo, circula desde hace semanas en los medios de comunicación. Anuncia una armadura de bandas transversales y sección variable cosida por un entramado multicolor que la constriñe y ata a un terreno irregular (Fig. 1).² En sus esquinas inferiores, donde el jardín se revela como un tapete vegetal sobre una superficie de madera, también avanza una promesa: como sus predecesoras, el pabellón de SelgasCano –financiado por Goldman Sachs– levantará sus faldas y desaparecerá al final del verano. Con esta imagen, los arquitectos construyen un homenaje a las historias de los diseños anteriores y ponen de manifiesto la articulación de estas arquitecturas con los procesos contemporáneos de circulación y acumulación global.

Arquitectura-de-circulacion-01Fig. 1 Propuesta Serpentine Gallery pavilion, SelgasCano, 2015. © Steven Kevin Howson / SelgasCano. Cortesía de Serpentine Gallery.

Las arquitecturas producidas por la Serpentine Gallery se desmantelan al final de cada verano, pero no desaparecen. Se venden. No hay presupuesto asignado para el encargo, sino que se financia a través de patrocinios y de la venta de la obra terminada que, según los organizadores, no cubre más del 40% de los costos.³ Las oficinas de arquitectura, que en la mayoría de los casos no toman parte en la reinstalación de los pabellones, afirman que el proceso de venta lo dirige la Serpentine Gallery –dirigida por Julia Peyton-Jones y Hans-Ulrich Obrist– y los agentes de ventas Knight Frank de manera independiente.⁴ Un informe oficial revelaba que los primeros seis pabellones se habían vendido entre £250,000 y £500,000. En 2006, poco después que Obrist se uniera a la galería, el precio de venta era más de £750,000.⁵ Fuentes no oficiales afirman que las cifras son mucho mayores.

De acuerdo al inventario realizado por la Serpentine Gallery, la mayoría de los pabellones han sido adquiridos por coleccionistas que prefieren permanecer en el anonimato. En 2012, por primera vez, el nombre de los compradores del pabellón diseñado por Herzog & de Meuron junto con Ai Weiwei fue anunciado públicamente: Usha and Lakshmi N. Mittal. Con este gesto, la galería respondía a las especulaciones de los medios de comunicación sobre la segunda vida de los pabellones, entonces reavivadas por el objetivo de la propuesta de Herzog & de Meuron y Ai Weiwei: alejarse del carácter de objeto de las estructuras anteriores y, en su lugar, establecer un diálogo con sus trazas y efectos sobre sus alrededores (Fig. 2). «Tomando un enfoque arqueológico», explicaba el comunicado de prensa, «los arquitectos han creado un diseño que inspira a los visitantes a mirar bajo la superficie del parque y hacia atrás en el tiempo a través de los fantasmas de las estructuras previas.»⁶ La idea de excavar en busca de la historia de estas arquitecturas resultaba tan fascinante como paradójica; mientras frente a la galería se invocaban sus espíritus, lejos de allí, los once pabellones anteriores disfrutaban de una segunda vida bajo nuevas identidades. A lo que nos invita el proyecto de Herzog & de Meuron y Ai Weiwei, como también lo hace el proyecto de SelgasCano, es a que miremos bajo el manto de Kensington Gardens y exploremos la historia de las arquitecturas de la Serpentine Gallery.

Arquitectura-de-circulacion-02Fig. 2 Serpentine Gallery pavilion, Herzog & de Meuron + Ai Weiwei, 2012. © Iwan Baan. Cortesía de Serpentine Gallery.

El que se convertiría en el primer pabellón de la Serpentine Gallery, diseñado por Zaha Hadid en el 2000, estaba destinado a albergar una cena de recaudación de fondos para celebrar el trigésimo aniversario de la galería (Jodidio, 2011). Personajes como Sting, Steve Martin o el duque de York fueron convocados en un espacio de unos 600 metros cuadrados protegido por una cubierta triangulada de lona sobre estructura metálica con la que la arquitecta aspiraba a la reinvención radical de la idea de marquesina (Fig. 3) (Moore, 2010). La estructura iba a durar una semana, pero despertó tanto interés que el Secretario de Cultura Chris Smith convenció a la galería para que la mantuviera en pie durante tres meses, dando origen a uno de los principales encargos arquitectónicos internacionales (Moore, 2010).

Arquitectura-de-circulacion-03Fig. 3 Serpentine Gallery pavilion, Zaha Hadid, 2000. © Hélène Binet. Cortesía de Serpentine Gallery.

La obra de Hadid también sentó otro precedente: la venta, desmontaje y reutilización de la estructura. El pabellón fue comprado por la Royal Shakespeare Company y fue vuelto a montar en el aparcamiento de Stratford-upon-Avon en 2001. Rebautizado como Summer House, servía para atraer público desde los jardines hacia el teatro. Su programa incluía una cafetería, una zona de eventos provista de aproximadamente 100 asientos, y nuevas instalaciones de electricidad, iluminación y agua.⁷ «Era el espacio perfecto», afirma Dean Asker de la Royal Shakespeare Company, «atrajo un montón de visitantes que, de otro modo, no hubieran estado interesados en ir al teatro» (Rose, 2006). Según la información proporcionada por la Serpentine Gallery, el pabellón fue desmantelado al finalizar el verano.

El siguiente, Eighteen Turns, diseñado por Daniel Libeskind Architects con Arup en 2001, reapareció cuatro años después cuando fue cedido por su (desconocido) propietario y transportado hasta Irlanda con motivo de la celebración de la Capital Europea de la Cultura en Cork (Fig. 4). Reconstruido bajo la supervisión de Keogan Architects, el pabellón ocupó un sitio en Fota House, Arboretum & Gardens entre mayo y diciembre de 2005.⁸ Allí fue presentado entre políticos, promotores inmobiliarios y planificadores como un «icono del Cork contemporáneo, así como una expresión de las posibilidades creativas de arquitectura para el futuro de la ciudad», especialmente, para el –entonces inminente– desarrollo urbanístico de su zona portuaria.⁹ Tras los servicios prestados, Eighteen Turns regresó al anonimato.

Arquitectura-de-circulacion-04Fig. 4 Serpentine Gallery pavilion, Daniel Libeskind + Arup, 2001. © Hélène Binet. Cortesía de Serpentine Gallery.

La adquisición del pabellón diseñado por Toyo Ito en 2002 por parte del magnate Victor Hwang y su compañía Parkview Internacional recibió una amplia cobertura mediática (Fig. 5). Funcionó como centro de visitantes y estandarte de una de tantas propuestas para la reconversión de la Central termoeléctrica de Battersea en Londres. Tal como Hwang lo recuerda, tras visitar el pabellón en Kensington Garden con su hija en el 2002 pensó que aquello era «exactamente lo que la nueva arquitectura debería ser.»¹⁰ En ese instante, Hwang –que recientemente ha adquirido obras de otros arquitectos de reconocido prestigio como Andrés Jaque– decidió comprar el pabellón de Ito y «llevarlo a Battersea, para que le recuerde lo creativos que tienen que ser en ese solar.»11 Más tarde, sería transportado por carretera hasta Le Beauvallon, un hotel también propiedad de Hwang, localizado a unos minutos de la bahía de Saint-Tropez y que quiere convertirse en un destino turístico exclusivo (Fig. 6). Con el asesoramiento de Cecil Balmond y junto con un gran equipo de arquitectos, diseñadores y consultores energéticos entre los que se encuentran Jane Withers, Tom Greenall, Jordan Hodgson, o Zebra 3 –pero que no incluye a Toyo Ito–, la estructura se ha reensamblado y adaptado para ocupar un lugar privilegiado dentro del club privado: primera línea de playa donde los clientes disfrutan «de una privacidad completa lejos de todas las miradas, pero con toda la emoción de la costa azul.»¹²

Arquitectura-de-circulacion-05Fig. 5 Serpentine Gallery pavilion, Toyo Ito (design); Cecil Balmond + Arup (assembly), 2002. © Hélène Binet. Cortesía de Serpentine Gallery.

Arquitectura-de-circulacion-06Fig. 6 Serpentine Gallery pavilion, Toyo Ito (design); Cecil Balmond + Arup (assembly). Le Beauvallon, Sainte-Maxime, France, 2012. © Marina Otero.

Sorprendentemente, y a pesar de que los pabellones de la Serpentine Gallery están obligados a ser la primera obra que sus diseñadores construyen en el Reino Unido, la de Ito no es la única que disfruta de su retiro en el sur de Francia.¹³ Tampoco es la primera que ha permitido a sus dueños hacer confluir su interés en la inversión en bienes raíces y el coleccionismo de arquitecturas de autor. A pocos kilómetros de Le Beauvallon ha ido a parar el de 2008, el Music Pavilion diseñado por Frank Gehry (Fig. 7). Fue comprado por el promotor irlandés Patrick McKillen y reconstruido en Château la Coste, un viñedo que se ha reposicionado y revalorizado en el mercado al hacer convivir las vides con una colección de obras de autor. En aproximadamente una hora y treinta minutos, y después de pagar una cuota de entrada, los visitantes pueden disfrutar del arte y la arquitectura a través de un paisaje salpicado de obras firmadas por Ai Weiwei, Jean Nouvel, Frank Gehry, Norman Foster, Renzo Piano, Oscar Niemeyer, Richard Serra, Louise Bourgeois, o Paul Matisse. En este lugar de «vino, arte y arquitectura», el Music Pavilion aún exhibe las cicatrices que dejó su proceso de reconstrucción (Fig. 8). En un escenario no muy diferente al de Château la Coste encontramos el pabellón diseñado por Smiljan Radić en 2014 (Fig. 9), el que ha sido instalado en el Oudolf Field, un jardín diseñado por Piet Oudolf localizado en el centro de arte Hauser & Wirth Somerset, en Bruton –el último de los espacios pertenecientes a la red global de galería Hauser & Wirth, con sedes en Zúrich, Londres, Nueva York, y Los Ángeles–.

Arquitectura-de-circulacion-07Fig. 7 Frank O. Gehry, Music Pavillion, Château La Coste, France, 2012. © Marina Otero.

Arquitectura-de-circulacion-08Fig. 8 Frank O. Gehry, Music Pavillion, Château La Coste, France, 2012. © Marina Otero.

Arquitectura-de-circulacion-09Fig. 9 Serpentine Gallery pavilion, Smiljan Radić, 2014 © Iwan Baan. Cortesía de of Serpentine Gallery.

Los ex pabellones de la Serpentine habitan paisajes hermosos, alejados de la ciudad y cerca de la costa; aterrizan o florecen en espacios privados en los que parecen liberados de las normativas generalmente aplicables a las construcciones permanentes; construyen productos espaciales herederos de la tradición del jardín paisajista y el parque de pabellones, ahora implementados con una fuerte dosis de imagen corporativa y arquitectura de reconocido prestigio. En el viaje a través de estos territorios en los que circulan y se acumulan los pabellones de la Serpentine Gallery se desvela el funcionamiento de una de las máquinas más eficientes para la producción, reproducción y consumo de arquitectura de autor. Las trayectorias que describen estas arquitecturas muestran, además, la relación entre capital financiero, capital cultural y especulación inmobiliaria, al mismo tiempo que construyen una serie de territorios turístico-culturales en los que el desarrollo inmobiliario y el cultural colisionan gracias a la mediación del capital simbólico de la arquitectura. Aquí, los magnates inmobiliarios y los coleccionistas de arquitectura son una misma figura y, en algunos casos, como en el proyecto de Herzog & de Meuron junto con Ai Weiwei, los patrocinadores del pabellón coinciden con su último propietario, poniendo en cuestión las motivaciones que conducen a la elección del arquitecto y del diseño de este prestigioso encargo internacional.

Conscientes de estas problemáticas, Herzog & de Meuron y Ai Weiwei trataron de «eludir el problema de crear un objeto, una forma concreta,» o simplemente un objeto transportable y coleccionable para el diseño del pabellón.¹⁴ En lugar de añadir una entrada más al catálogo de arquitecturas de formas y materiales diferentes producidas desde el año 2000, su proyecto buscaba construir un paisaje formado por las trazas de los pabellones anteriores. Con ello ponían en cuestión el propio encargo de Serpentine Gallery y, además, comprometían la futura venta de la arquitectura resultante. Sin embargo, como hemos visto anteriormente, incluso ese «revoltijo de líneas contorneadas» garantizó la existencia de un objeto de deseo para coleccionistas.¹⁵

No obstante, también hay excepciones y están en un parque de atracciones localizado al oeste de Inglaterra. Allí se encuentra, un poco más sucia, forrada de lona gris e ignorada por los medios culturales y de comunicación –y seguramente también por sus autores–, una de las primeras obras de la ganadora del Pritzker 2004: el pabellón de la Serpentine diseñado por Zaha Hadid en el año 2000. Todo esto mientras sus restos y subproductos continúan alimentando las publicaciones, exposiciones y textos de arquitectura.

El pabellón de Hadid no fue desmantelado. Tras su estancia en Stratford-upon-Avon fue cedido a un agente intermediario que supervisó el transporte de la estructura a Flambards Fun Park en Helston Cornwall, un parque de atracciones propiedad de la familia Hale.¹⁶ Ahora conocido como Sala Kingsford, la estructura no sólo sobrevivió, sino que fue, además, dotada de equipo audiovisual, iluminación y calefacción, y se ofrece en arriendo para celebrar bodas, fiestas o conciertos por £950 al día (Fig. 10-11). Puede que a eso se refiera la Serpentine Gallery al darlo por «desmantelado», poniendo en evidencia que abandonar el circuito de la élite cultural-intelectual es, para algunos, motivo suficiente para cuestionar el valor y la autoría de una obra de arquitectura.

Arquitectura-de-circulacion-10Fig. 10 Zaha Hadid, Kingsford Venue, Helston – Cornwall, UK, 2012. © Marina Otero.

Arquitectura-de-circulacion-11Fig. 11 Zaha Hadid, Kingsford Venue, Helston – Cornwall, UK, 2012. © Marina Otero.

En sus múltiples montajes y desmontajes, los pabellones de la Serpentine Gallery están sujetos a continuas transformaciones materiales e, incluso, recepciones y prácticas cambiantes. Sus aventuras resuenan con nuestros imaginarios de innovación y adaptación constante, pero también evidencian las implicaciones de los regímenes circulatorios de la economía global actual, en particular en torno a la articulación entre arquitectura, permanencia y pertenencia. Los procesos de circulación y acumulación global en los que se inscribe –y también fomenta– la Serpentine Gallery, desestabilizan los entendimientos tradicionales del contexto y la relación de la arquitectura con el suelo, puesto que socavan tanto las nociones de permanencia espacial y temporal como los valores asociados a esa relación. Sin embargo, como hemos visto ejemplo tras ejemplo, estos procesos se traducen en producciones de localidad específica. Lo que los pabellones de la Serpentine Gallery nos enseñan es que en estos procesos de ensamblaje y desensamblaje se producen redistribuciones materiales y espaciales en forma de enclaves privados donde se ensayan nuevos sistemas de acumulación y extracción de capital.

Finalmente, y según sus curadores recientemente han confirmado, el pabellón de SelgasCano emprenderá un viaje trasatlántico a finales de verano. Será instalado en Los Angeles, y servirá como estandarte de Second Home, una institución cultural y espacio de trabajo para emprendedores abierto 24 horas al día y 7 días a la semana, y en la que para ser admitido como miembro no hace falta pagar una cuota sino acreditar la pertenencia al selecto grupo de agencias creativas de la zona.¹⁷ Su sede en el barrio londinense Shoreditch, también diseñada por SelgasCano, ha sido celebrada por la prensa como un paradigma de los espacios de co-working, o el espacio de trabajo del futuro.

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Publicado en

ARQ 90 | Estructuras Desmontables
Agosto 2015

Autora

Marina Otero Verzier. Arquitecta, ETSA, Madrid, España; TU Delft, Holanda. MSC CCCP, Columbia University, Nueva York, EE UU. Candidata a Doctor en el Departamento de Proyectos de ETSA, Madrid, España. Ha sido docente adjunto y directora de programación de la red global Studio-X de GSAPP, Columbia University, EE UU. Su trabajo ha sido premiado por la Graham Foundation y Arquia Próxima, y expuesto en The Istanbul Design Biennial y The Shenzhen Bi-city Biennale. Además ha coeditado los libros Promiscuous Encounters (2014) y Unmanned (en proceso). Actualmente es Directora de Investigación en Het Nieuwe Instituut, Rotterdam, Holanda, y Curadora General de la Trienal de Arquitectura de Oslo 2016 junto con After Belonging Agency.

Notas

En 2015, dos periódicos británicos, The Telegraph y The Guardian, publicaron información fruto de esta investigación sin hacer referencia a la misma. Tras solicitar una rectificación a ambos medios, The Guardian incluyó un vínculo al texto publicado en Domus (ver nota 1), pero negó la inclusión de una referencia a la existencia de investigaciones previas.

1 Esta investigación comenzó en el marco del seminario «Collecting Architecture: Territories» de GSAPP (Columbia University), dirigido por Craig Buckley y Mark Wasiuta en 2012, y ha continuado desde entonces. Una versión de este artículo fue previamente publicada en Domus web y en catálogo de Arquia Próxima 2014. Catálogo Arquia/Próxima 2014: Fuera (Barcelona: Fundación Arquia, 2015).

2 «Serpentine Pavilion 2015 Designed by SelgasCano», página web oficial de la Serpentine Gallery [Consulta: 03-04-2015]. Disponible aquí.

3 «Serpentine Gallery Pavilion 2012 Designed by Herzog & de Meuron, and Ai Weiwei» comunicado de prensa.[Consulta: 16-03-2012]. Disponible aquí.

4 Tomoko Fukuhara, Press SANAA, en una conversación por correo electrónico, 02-04-2012. «Unfortunately, we have no information on the sales process since it was conducted by the serpentine in secret, we cannot provide you anything from our end.»

5 Steve Rose, «The Gas Ceiling», The Guardian, publicado el 2 de Julio de 2006. [Consulta: 15-03-2012]. Disponible aquí.

6 Serpentine Gallery, «Serpentine Gallery Pavilion 2012 Designed by Herzog & de Meuron, and Ai
Weiwei» comunicado de prensa, [Consulta: 16-03-2012]. Disponible en aquí.

7 Información proporcionada por Liz Thompson, Director of Communications, Royal Shakespeare Company y Peter Bailey, Deputy Technical Director, Royal Shakespeare Company, en Febrero de 2012.

8 Fota House, Arboretum & Gardens website. [Consulta: 21-03-2012]. Disponible aquí.

9 Cork 2005 Archive. [Consulta: 21-03-2012]. Disponible en aquí.

10 Serpil Barrington-Serle, de Parkview International, en una conversación mantenida en Le Beauvallon en Julio de 2012. También publicado en Jonathan Glancey, «The Power and the Glory», The Guardian, 10 de Julio de 2005. [Consulta: 04-03-2012]. Disponible en aquí.

11 Ibíd.

12 Five Star Alliance, página web. [Consulta: 21-03-2012]. Disponible aquí.

13 Según información proporcionada por los comisarios de la Serpentine Gallery en 2012, algunos de los pabellones serían ahora propiedad de Maja Hoffmann (LUMA Foundation).

14 Serpentine Gallery, «Serpentine Gallery Pavilion 2012…».

15 Ibíd.

16 Información proporcionada por Liz Thompson y Peter Bailey en 2012.

17 Información proporcionada por Emma Enderby, curadora de la Serpentine Gallery, durante una reunión mantenida en Londres el 15 de Junio de 2015.

Bibliografía

JODIDIO, Philip. Serpentine Gallery Pavilions (Cologne: Taschen, 2011)

MOORE, Rowan. «Ten years of the Serpentine’s star pavilions», The Observer, publicado el 22 de Mayo de 2010. [Accedido en: 21-03-2012]. Disponible aquí.

ROSE, Steve. «The Gas Ceiling», The Guardian, publicado el 2 de Julio de 2006. [Accedido en: 15-03-2012]. Disponible aquí.

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