Unfolding Pavilion
¿Cómo conseguir un espacio donde hacer una exposición justo cuando se inaugura la Bienal de Venecia y los precios son prácticamente inalcanzables? En este proyecto, un pequeño departamento arrendado por AirBnB se transforma en un pabellón de exposición durante el día para volver a convertirse en un lugar donde dormir durante la noche. Así, no sólo se hackean las lógicas del sharing economy sino también se abren nuevos imaginarios sobre las posibilidades de un espacio doméstico.

Unfolding PavilionFig. 1. Vista de la Casa alle Zattere desde el vaporetto © Ana AmadoFig. 2. Sala de estar del departamento de la Casa alle Zattere © Davide Tommaso Ferrando

¿Cómo organizar una exposición de arquitectura en Venecia, una de las ciudades más caras del mundo, durante el período en que los precios de sus galerías se disparan debido a la alta y concentrada demanda, con un presupuesto de sólo 2.000 euros y sin apoyo institucional?

En enero de 2016 decidimos presentar, con ocasión de la Bienal, una plataforma física y virtual donde visibilizar y discutir el creciente poder de una nueva generación de proyectos editoriales on-line en la construcción del discurso arquitectónico contemporáneo, a la que llamamos Archivos Curados. Con el término “archivos curados’, nos referimos a colecciones de imágenes digitales en constante actualización, que comparten uno o más temas en común, que generalmente se alojan en redes sociales como Tumblr, Facebook o Instagram, y que en su mayoría son curadas de forma gratuita por individuos o pequeños grupos de autoproclamados editores.

Unfolding PavilionFig. 3. Afiche del espacio de exhibición dibujo de Magda Vieriu, Octavian Hrebenciuc concepto de Daniel Tudor Munteanu

Con el tema ya en mente, el lugar se convirtió en el principal problema, ya que debíamos encontrar una forma alternativa y menos costosa de albergar una exposición que alquilar una galería. Por esta razón nos dirigimos a AirBnb en busca de los espacios domésticos que pudiesen ser convertidos temporalmente en lugares de exposición.

Buscando, descubrimos que estaba disponible un departamento pequeño y barato en la Casa alle Zattere (fig. 1), un edificio de departamentos de 1950 en el canal de la Giudecca, diseñado por el arquitecto milanés Ignazio Gardella. Aunque este condominio privado es muy conocido entre los arquitectos italianos, pocos han tenido la oportunidad de visitar el edificio por su interior. Abrirlo por primera vez al público, y transformarlo en parte fundamental de la exposición, se convirtió de inmediato en el núcleo de nuestro proyecto.

Una vez conseguido el lugar, documentamos a fondo la Casa alle Zattere con el fin de crear su primera bibliografía pública integral. Luego visitamos el espacio (fig. 2), midiéndolo y redibujándolo cuidadosamente (fig. 3). Por último, enviamos todo el material recogido a los colaboradores invitados – arquitectos que están trabajando activamente y con éxito en los archivos curados – pidiéndoles que ilustraran los conceptos fundamentales de sus proyectos editoriales a través de un objeto/instalación site-specific, capaz de reaccionar tanto a la Casa alle Zattere y al pequeño apartamento que iba a ser ocupado por el Unfolding Pavilion.

La convocatoria resultó en una colección de objetos muy diversos: desde un candelabro de forex (fig. 4), a una cortina de baño (fig. 5); de un conjunto de veinte folletos (fig. 6) a dos collages impresos en láminas de plexiglás (fig. 7). Nuestra intención era forzar a los autores, que suelen trabajar con imágenes digitales, a demostrar sus habilidades fuera de su zona de confort. Mientras tanto, construimos el sitio web Unfolding Pavilion, que ahora opera como el archivo permanente de la exposición.

Unfolding PavilionFig. 4. Davide Trabucco (Confórmi), Versus. © Andrea Avezzù Fig. 5. Michael Abrahamson (Fuck Yeah Brutalism), fyb Housewares ver. 2.1 (Bilderatlas). © Andrea Avezzù

Unfolding PavilionFig. 6. Andrew Kovacs (Archive of Affinities), Making Architecture from Architecture. © Andrea Avezzù Fig. 7. Luca Galofaro, Frammenti di un Atlante dell’Immaginazione © Andrea Avezzù

Una semana antes de la apertura de la Bienal, fuimos a Venecia para verificar la capacidad del apartamento de convertir en un espacio de exposición adecuado (fig. 8). Sabíamos que esto iba a ser la parte más delicada del proceso, ya que tuvimos que enfrentarnos a problemas inusuales que debimos resolver de formas poco ortodoxas.

En primer lugar, tuvimos que ocultar el mobiliario existente (horrible!), así que escondimos la mayor parte en el interior de la cocina (fig. 9), que se mantuvo cerrada e inaccesible al público durante toda la exposición (aunque mantuvimos el suficientemente espacio para poder cocinar y prepararnos café). Lo que no pudo ser escondido fue dispuesto en la sala de estar y cubierto con tela blanca, proporcionando un soporte neutro para las obras expuestas (fig. 10).

Unfolding PavilionFig. 8. Montando la exhibición por primera vez. © Davide Tommaso Ferrando Fig. 9. Cocina transformada en bodega © Davide Tommaso Ferrando

Unfolding PavilionFig. 10. Vista de la habitación principal (antigua sala de estar) / De izquierda a derecha: Cristian Valenzuela Pinto (Deseopolis), Memory Retention Devices; Davide Trabucco (Confórmi), Versus; Fabio Alessandro Fusco (faf), Analogous Venice; Mariabruna Fabrizi and Fosco Lucarelli (socks), socks: A Portable Musem; Volumetrica, Pillow; Fala Atelier, Giulio’s Airbnb Apartment. © Andrea Avezzù

Un segundo problema era que, si queríamos mantenernos dentro del presupuesto de 2.000 euros, no podíamos pagar alojamiento, así que teníamos que encontrar una manera de dormir en el interior del pabellón. Como solución, guardamos verticalmente los colchones existentes en el interior del armario de la habitación (fig. 11), los sacábamos cada noche tras la hora de cierre y las colocábamos entre las obras, convirtiendo por lo tanto al Unfolding Pavilion en un híbrido entre espacio de exposición y espacio doméstico (fig. 12).

Un tercer problema era conseguir luminarias ad-hoc para iluminar las obras, pues las lámparas existentes eran inadecuados para la tarea. Por medio del ensamblaje de forma poco convencional de diferentes piezas de hardware de IKEA y Le Roy Merlin, conseguimos producir un conjunto original de las luces orientables que resultaron más baratas que las opciones similares más baratas disponibles en ambas tiendas (fig. 13).

Unfolding PavilionFig. 11. Colchones en el clóset del dormitorio © Davide Tommaso Ferrando Fig. 12. Dormitorio de noche, con un colchón en el piso, entre los trabajos exhibidos © Davide Tommaso Ferrando

Unfolding PavilionFig. 13. Vista del dormitorio Adelante: Daniel Tudor Munteanu (OfHouses), Face of the House. Atrás: Volumetrica, Curtain © Ana Amado

El cuarto y último reto fue que, justo después del montaje de la exposición, tuvimos que desmontar y dejar nuevamente el departamento en su estado original, pues una pareja alemana ya había reservado en Airbnb los días anteriores a la apertura de la exposición. También necesitábamos un lugar seguro donde almacenar todas las obras, ya que no teníamos tiempo para sacarlas de la vivienda. Nuevamente, recurrimos al armario del dormitorio, apilando todo el Unfolding Pavilion adentro de él (fig. 14) y llevándonos la llave por los siguientes días. En la mañana del 26 de mayo volvimos a la Casa alle Zattere, abrimos el armario, escondimos los muebles, montamos todo de nuevo y se inauguró la exposición.

Lo más interesante fue que, una vez inaugurado oficialmente, el Unfolding Pavilion comenzó a ‘comportarse’ de formas que no esperábamos, ya que su entorno doméstico condicionaba al público a convertirse en ‘invitados’ más que en ‘visitantes’. No sólo pasaban: paraban, fumaban en el balcón, ocupaban el baño, se tomaban un café en el sofá, leían nuestra copia original de 1958 de la revista Casabella con la primera publicación de la Casa, se quitaban los zapatos, se sentaban en el suelo y socializaban, a veces hasta la madrugada. Lo hacían porque encontraron un lugar informal y relajado donde hacer lo que los arquitectos realmente quieren hacer cuando van a la Bienal: conocerse entre sí (fig. 15).

Unfolding PavilionFig. 14. Material completo de Unfolding Pavilion almacenado al interior del guardarropa del dormitorio © Davide Tommaso Fig. 15. Encuentros casuales y debates informales en la habitación principal © Davide Tommaso Ferrando

Mientras trabajamos en él, nos dimos cuenta de que el Unfolding Pavilion es ante todo un proyecto sobre ‘hackeo’. Hackeamos el sistema tradicional en que las exposiciones se diseñan, organizan y comunican. Hackeamos Facebook y Skype para transformarlos en nuestra oficina, ya que estábamos en distintos países y nunca nos conocimos en persona antes de Venecia. Hackeamos AirBnB al transformar una casa privada en una temporalmente pública. Hackeamos un apartamento para convertirlo en espacio de exposición y una cocina en una bodega. Hackeamos la experiencia de un pabellón en la experiencia de un hogar (fig. 16). Hackeamos IKEA y Le Roy Merlin. Y al hacer todo esto, demostramos que hoy en día la posibilidad de curar una exposición está sólo a un paso, si es que uno tiene la capacidad de ampliar su imaginario hasta el punto en que las prácticas establecidas desaparecen, abriendo espacio a formas alternativas de disponer de la realidad.

Unfolding PavilionFig. 16. Cena de la noche final en la habitación principal del pabellón © Davide Tommaso Ferrando

Unfolding pavilion

Publicado en

ARQ 94
Diciembre 2016

Autores

Daniel Tudor Munteanu. Arquitecto, Master en Arquitectura de la Universidad Técnica de Iasi, 2005. Daniel es fundador y editor del proyecto de investigación ‘OfHouses – una colección de casas antiguas olvidadas’ (www.ofhouses.com). Ha expuesto en la V Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Shenzhen y ha contribuido a «OfficeUS», el Pabellón de ee.uu. para la 14ª Bienal de Arquitectura de Venecia. Sus textos y ensayos gráficos han sido publicados en San Rocco (Milán, 2014-2015), Log (Nueva York, 2014), clog (Nueva York, 2015) y Oase (Rotterdam, 2015). En 2015 fue curador del capítulo «Aformal Academy/Pedagogical Infrastructure» para la VI Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Shenzhen, y contribuyó al proyecto editorial de «The State of the Art of Architecture» de la Bienal de Arquitectura de Chicago. En 2016 fue co-curador del primer «Unfolding Pavilion» en la 15ª Bienal de Arquitectura de Venecia.

Davide Tommaso Ferrando. Diploma en Arquitectura, Universidad Politécnica de Turín, 2005. Maestría en Diseño Arquitectónico Avanzado, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, 2012. Doctor en Arquitectura y Diseño Construcción, Universidad Politécnica de Turín, 2012. Crítico, editor, curador y profesor de arquitectura, particularmente interesado en las intersecciones entre la arquitectura, ciudad y medios de comunicación. En 2016 fue co-curador del primer «Unfolding Pavilion» y consultor científico de la sección «Meeting the Commons» del Pabellón de
Italia en la 15ª Bienal de Arquitectura de Venecia. Sus textos han sido publicados en Uncube (Berlin, 2016), Betonart (Istanbul, 2016), 1:100
(Buenos Aires, 2015), Azure (Toronto, 2015) y World Architecture (Beijing, 2013). Ferrando es Asistente en el Departamento de Teoría e Historia de la Arquitectura en la Universidad de Innsbruck, y profesor adjunto en la Universidad Politécnica de Turín.