La OlaFig. 1. Primera presentación © scs.

En un sitio eriazo oculto tras una fachada continua en los cerros de Valparaíso, un taller de la escuela de arquitectura de la Universidad de Oslo creó un espacio excepcional, un teatro abierto y comunitario. A diferencia de operaciones similares, aquí la arquitectura sí importa. El proyecto le da sentido al encargo y al sitio, proponiendo un modelo de intervención urbana que bien podría replicarse en otros lugares.

Eriazo, nuestro cliente para el proyecto La Ola, es un colectivo cuyo objetivo es reemplazar la estructura neoliberal de Chile a través de espectáculos, obras de teatro, títeres, circo, música y seminarios. Así, reciclan los desechos producidos por la sociedad para generar herramientas de resistencia, transformadas en arquitectura, teatro, música, circo, pintura, artesanías y educación, ayudando a construir formas alternativas de trabajo y aprendizaje que vendrían a transformar nuestra relación con el entorno.

Cuando nos contactaron a fines de 2014 para desarrollar el proyecto en Ecuador 428, no entendíamos los objetivos generales del colectivo. Asumimos que, siendo en su mayoría actores egresados, necesitaban un anfiteatro donde realizar espectáculos. Desde el otro lado del mundo, y teniendo un contacto digital esporádico, fue sólo durante el mes que pasamos en Valparaíso construyendo conjuntamente el proyecto que nos dimos cuenta de la magnitud de las actividades sociales del colectivo.

Es difícil saber en qué medida este malentendido afectó el proyecto. Si hubiésemos tenido la comprensión que hoy tenemos de Sitio Eriazo, es probable que hubiéramos respondido de otra forma. A la vez, la arquitectura como artificio surge no sólo de una respuesta directa a las necesidades del cliente sino que tiene objetivos propios que interactúan de manera compleja con las particularidades de la tarea en cuestión.

La Ola toma la forma clásica del anfiteatro, yuxtaponiendo una rampa de acceso en espiral que sirve tanto a los asientos como al nivel superior del sitio, convertido en huerto. Un ‘parrón’ inclinado da sombra a las mesas por debajo. Detrás de los asientos se ubican las instalaciones auxiliares: un área de cocina con horno de barro y una parrilla, (que le permite a Sitio Eriazo repartir comida durante los espectáculos), bancos de taller, un baño y áreas para reuniones del grupo.

Fig. 2. Anfiteatro © scs

Fig. 3. Planta.

Fig. 4. Detalle módulo asiento e isometría despliegue de elementos.

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Publicado en

ARQ 92
Abril 2016

Autores

Christian Hermansen Cordua. Arquitecto, Pontificia Universidad Católica de Chile, 1970. Master in Architecture and Urban Design, Washington University, 1974. Profesor en Kingston School of Architecture, Strathclyde University (Escocia) y Mackintosh School of Architecture Glasgow School of Art, donde se desempeñó además como Director de Estudios de Posgrado. Ha dictado conferencias en América, Europa y Asia. Ha publicado diversos libros, entre otros Manifestoes and Transformations in the Early Modernist City y contribuido en revistas, libros y exhibiciones en Europa y ee.uu. Desde 2004 es profesor en la Oslo School of Architecture and Design (aho), donde dirige el ‘Scarcity and Creativity Studio’ (scs).

Solveig Sandness. Ingeniero, Norwegian University of Science and Technology, Noruega, 1994. Master in Structural Engineering. Se desempeñó como ingeniero entre 1994 y 2006 en el desarrollo de software de análisis estructural, diseño de infraestructura submarina para la industria petrolera y proyectos de estructura para distintos edificios. Desde 2004 ha sido profesor asistente en la Oslo School of Architecture and Design, donde dicta clases en cursos tanto de pregrado como de postgrado, entre ellos, el ‘Scarcity and Creativity Studio’ (scs).